Documentos

721730 de 1048 documentos

XXX Domingo Tiempo Ordinario

El fariseo no respeta, juzga, condena. Sus actos hablan bien de él, su oración lo condena. Parece bueno en sus obras, pero su corazón cae en la vanidad y el orgullo. ¿No nos pasa a nosotros a veces cuando condenamos y despreciamos a los que vemos peores que nosotros? La humildad es el camino para acercarnos a Dios. El publicano, arrodillado, roto, pequeño, pobre. Son palabras salidas de un corazón herido, que ha amado y ha odiado, que se ha levantado y ha caído. Son palabras que hablan de arrepentimiento, del deseo de volver a comenzar. Así tendríamos que rezar muchas veces, en lugar de sentirnos ya convertidos, ya en paz con Dios, sin deudas que pagar. Así como rezamos, es como somos.

XXVI Domingo Tiempo Ordinario

Cuando nos sabemos amados de forma incondicional, empezamos a creer en nosotros mismos porque alguien cree; nos sentimos mejores, porque alguien nos ve mejores; descubrimos que nuestras miserias no son tan terribles, porque alguien no las encuentra tan feas; descubrimos una belleza en nuestro propio corazón que antes no veíamos. Porque comenzamos a vernos con […]