Homilias
Domingo de Ramos
Hoy nos emocionamos reconociéndole Rey en nuestra vida. Queremos acompañarle en estos días, vivir con Él, sufrir a su lado, sin huir de la cruz.
V Domingo Cuaresma
Dios ha inscrito nuestros nombres en el cielo, donde nadie podrá nunca borrarlos. Ha escrito nuestro pecado sobre la arena, porque así pronto será olvidado.
IV Domingo Cuaresma
Queremos ser más contemplativos para mirar la vida en el silencio. Con paz. Sin prisas. Siendo, más que haciendo muchas cosas. Así nuestra mirada será más pura. Entonces podremos mirar con compasión y no con desprecio, con alegría y no con tristeza, con paz y no con rabia.
III Domingo Cuaresma
Cuando perdonamos y acogemos, cuando volvemos a empezar sin quedarnos en nuestro dolor, que nos aísla y llena de amargura, entonces estaremos realizando milagros casi sin darnos cuenta.
II Domingo Cuaresma
Nos olvidamos de lo central de la vida de Cristo. Él es reconocible en sus heridas. Tal vez porque su vida fue dejarse el corazón hecho jirones. Así dejó su amor entre nosotros.
I Domingo Cuaresma
Cuando somos pacientes comprendemos que las horas son una oportunidad para vivir. Aprendemos a mirar con misericordia nuestros propios errores y los de los demás.
V Domingo Tiempo Ordinario
No podemos solucionarlo todo con palabras. Nuestros silencios son más constructivos. El silencio que acompaña y sostiene. El silencio que es oración y amor expresado.
IV Domingo Tiempo Ordinario
Cuando respetamos a los ignorantes y a los desconocidos tanto como a los sabios y respetables, el corazón está abierto, es receptivo y no se fija sólo en las apariencias.
III Domingo Tiempo Ordinario
La unidad sólo se puede construir desde la humildad, aceptando nuestra misión concreta y respetando la misión de todos los demás miembros del mismo cuerpo.
