VI Domingo Tiempo Ordinario
Dios se alegra con nuestra lucha diaria, con nuestros esfuerzos por trepar alturas. Y disfruta cuando hacemos con placer lo que nos agrada, y vivimos la vida con una sonrisa y amamos.
Dios se alegra con nuestra lucha diaria, con nuestros esfuerzos por trepar alturas. Y disfruta cuando hacemos con placer lo que nos agrada, y vivimos la vida con una sonrisa y amamos.
La felicidad consiste en saborear la paz que da saber que recorremos el camino que Dios quiere. Siguiendo sus pasos, haciendo nuestros sus sentimientos, amando como Él lo hizo.
¿Cómo vivir ahora lo que comenzó hace 100 años? «Lo que heredasteis de vuestros mayores, conquistadlo para hacerlo propio» J. K. Queremos volver al origen, al comienzo de nuestra historia de Alianza, a las raíces, a lo fundamental, a lo más sencillo y puro que estaba en germen desde el comienzo. Quiero compartir algunas intuiciones, vías de […]
Permitimos que el amor de los otros se meta en el alma. Y ese amor nos habla de un amor más grande, más pleno, más lleno de luz. Ese amor nos lleva a Dios.
Nuestra vida consiste en vincularnos y echar raíces. Queremos que el alma descanse libremente en los vínculos que ha creado, en esos apegos que nos dan serenidad y paz.
Podemos mejorar, descubrir nuevos caminos, arriesgar sabiendo que podemos perder, luchar y esforzarnos porque la vida exige entrega. Cuando nada damos, cuando no sembramos, nada nos llegará de lo alto.
Cuando experimentamos el amor nos hacemos más capaces para la misión. Cuando tenemos la certeza del amor en nuestra vida soñamos alto y aspiramos a las cumbres.
La puerta de la felicidad se abre hacia fuera, no hacia dentro. El día de hoy tiene algo de alegrar a otros. De ilusionarnos. De misterio, cuando no lo controlamos todo.De asombro.
La Navidad debería ser más silencio, más contemplación. Ante el niño que nos sonríe sólo nos queda mirar. Buscar la paz de ese Dios que habita en mi silencio.
