IV Domingo de Adviento y Navidad
Descarga Word. Llego a Navidad con el corazón crispado. Quiero dormirme con el corazón en paz. Sin obsesiones. Sin agobios. Lo sueño. Lo deseo. Lo espero. Quiero dejar a mi paso un reguero de esperanza.
Descarga Word. Llego a Navidad con el corazón crispado. Quiero dormirme con el corazón en paz. Sin obsesiones. Sin agobios. Lo sueño. Lo deseo. Lo espero. Quiero dejar a mi paso un reguero de esperanza.
descarga word Hay personas que llevan el cielo dibujado en el alma. Cuando hablan. Cuando callan. Cuando sirven y aman. Quiero cambiar mi mirada y mis palabras para ser sembrador de hogares.
Descargar word Por la orilla de mi mar me encuentro con Jesús. Él me llama: Acércate. Es una llamada que Jesús me hace para mirar mi corazón al comenzar el Adviento. Que me pide que me acerque hasta Él. Que lo deje todo y lo siga. Jesús nace, se hace carne, viene a mi […]
Creo que sí es posible cambiar. Cuando menos lo espero Dios me dice que sí, que no dude. Que si creo en lo imposible Él lo puede hacer realidad. En mi vida, con mis gestos y mis manos.
Hoy miramos a María, le pedimos que en medio de nuestra fragilidad nos ayude a crear ambientes de Inmaculada. De cielo en la tierra. De alegría. Abiertos a Dios.
Dios me ama tal como soy sin yo merecerlo. Me ama en medio de mi pobreza. Se me olvida ese amor de hijo. Creo tantas veces que Dios sólo me ama cuando soy bueno, cuando soy fecundo.
Dios siempre me acompaña cuando sufro y sabe sacar algo bueno de una desgracia. Sabe sacar luz de la oscuridad. Y risas del llanto. Creo en ese Dios que se abaja a mi vida a buscarme.
Me detengo a mirar el hoy que tengo ante mis ojos. Ese hoy del que espero más. Ese hoy que me gustaría fuera distinto. Hoy, ahora, tengo la obligación de ser feliz y dar gracias.
¿A qué dedico más tiempo? ¿Cómo invierto las horas que me han dado? De mí depende usar bien el tiempo que se escapa entre los dedos. De mí depende amar más o vivir centrado en mi egoísmo.
Hay personas que crean paraísos pequeños donde puedo descansar yo que estoy roto. No tienen ira. Respetan, enaltecen. Unen, no rompen. No dejan caer lo sagrado. Acarician a los que están heridos.
