XII Domingo Tiempo ordinario
Descargar Word. «Hablo y vivo desde mi verdad. Acepto mis errores y caídas, no me justifico, no busco culpables. Acepto que me difamen porque es parte de la cruz que me toca cargar»
Descargar Word. «Hablo y vivo desde mi verdad. Acepto mis errores y caídas, no me justifico, no busco culpables. Acepto que me difamen porque es parte de la cruz que me toca cargar»
Descargar Word. «Me gusta recordar estas palabras, liberar, sanar, limpiar, anunciar, resucitar. Son acciones que superan mi capacidad. No creo que soy yo. Yo sólo soy un enviado»
Descargar Word. «Me gustaría que nunca me olvidara y que nunca dejara de buscarlo. Que me detuviera cada mañana en silencio dispuesto a escuchar su voz. ¿Dónde está Jesús en mi vida cada día?»
Descargar word. «No se puede forzar el amor, tampoco el olvido, menos aún la risa y la alegría. Son dones de Dios que pido de rodillas cuando sufro, cuando estoy triste, cuando vivo el duelo»
Descargar Word «Jesús me dice que confíe, que nunca me va a soltar de la mano incluso cuando parezca que todo está perdido. Estará siempre de muchas manera junto a mí. Esa mirada de Jesús me salva»
Descargar Word. «Mi amor no busca la paridad, no desea que todo esté equilibrado, vive en el desequilibrio y ahí encuentro la paz y la alegría. Hacen falta muchas personas que amen de forma desequilibrada»
Descargar Word. «¡Cuántas veces me dice Jesús que no tenga miedo, que no pierda la paz, que no me turbe! Que crea en Él, que tenga fe. Pero yo me turbo, pierdo la paz y tengo miedo»
Descargar word. «Él me sigue por los caminos para que no me pierda y me dice que Dios me ama de una manera que es imposible. Me ama sin condiciones, sin exigir mi cambio»
Descargar Word. «Vale la pena tener fe cuando uno no ve nada, cuando todo es oscuro. Merece la pena confiar cuando no me sé amado y el corazón sufre. Al final lo único que me salva es el amor»
Descargar word. «Resucitar supone dejar que la vida sea más fuerte que la muerte que hay en mi interior. Resucitar es permitir que una voz más fuerte que la mía me ordene comenzar de nuevo»
