Navidad
Un niño pobre en un pesebre es el mejor escenario para ser quienes somos de verdad y recuperar la dignidad perdida.
Un niño pobre en un pesebre es el mejor escenario para ser quienes somos de verdad y recuperar la dignidad perdida.
Nos quedamos contemplando el misterio de una gruta en la que el Niño viene al mundo. Ante esta gruta silenciosa nos arrodillamos con miedo a escuchar la pregunta que Dios quiere hacernos. Nos da miedo que su deseo no forme parte ya de nuestro itinerario, del camino marcado por nuestros sueños. ¿Y si resulta que […]
Nosotros estamos llamados a ser causa de alegría para muchos y a compadecernos del que nos necesita. Queremos un corazón misericordioso como el de María. Un corazón que entregue la alegría recibida. Un corazón alegre vive en la misericordia y llena de gozo la vida de los que acompaña.
I-Adviento:un Dios que se hace carne y viene a nuestro encuentro. II-El hombre nuevo: es el educador educado en el que los instintos son autoeducados, purificados e iluminados
Dios ha empezado una obra de arte con nosotros. La va a completar. Pero necesita su tiempo. Y en el camino nos entrega su amor.
En esta búsqueda, en esta invitación a dejar nuestra comodidad, en esta apertura a los que buscan un hogar, queremos comenzar este Adviento. La invitación de este domingo es a vigilar, a estar atentos y a salir al encuentro del Señor, que quiere entrar, este año aún más, en nuestra existencia, para darle un sentido […]
Vivir en el Reino de Cristo significa previvir lo que va a ser nuestra vida con Él para siempre. Significa pregustar el paraíso en la tierra. Un Reino que se hace presente en ese amor que damos y recibimos. Un Reino en el que lo importante es entregar la vida, porque para eso hemos nacido, […]
La vida merece la pena ser vivida tal y como es. Y si no la vivimos y la dejamos pasar, desperdiciamos el tiempo que se nos regala para ser felices y hacer felices a los demás.
Queremos estar siempre preparados para curar las heridas de los hombres. Preparados para entregar lo que nosotros mismos necesitamos, para dar lo que no tenemos. Sin egoísmos ni reservas. Sin guardarnos nada por miedo al futuro.
Podemos disfrazarnos de lo que queramos, pero al final estamos desnudos ante Dios. Con las manos vacías y la misma necesidad de ser amados.
