Homilía Domingo XXV Tiempo ordinario 26
Descargar Word. «Dios no me pide lo imposible, simplemente me levanta de mi indigencia y me dice que cree en mí, confía en mí y sabe el poder que tiene mi vida para cambiar este mundo»
Descargar Word. «Dios no me pide lo imposible, simplemente me levanta de mi indigencia y me dice que cree en mí, confía en mí y sabe el poder que tiene mi vida para cambiar este mundo»
Descargar Word. «Comienzo a amar cuando me he sentido amado. Logro perdonar cuando he sido perdonado. El perdón me sana, me levanta, me salva, me saca de mi mediocridad»
Descargar Word. «Dios me pide que confíe en el futuro, no porque vaya a lograr todo lo que me proponga. Pero me dice y me promete que va a estar siempre a mi lado, en las buenas y en las malas»
Descargar Word. «Nada podrá alejarme del amor de Dios porque ese amor es para siempre. Ese amor me salva en mis pesares, me levanta cuando vivo en soledad y me angustia la vida»
Descargar Word. «Saber reaccionar bien siempre ante la vida es una forma sabia de vivir. Seré más feliz en el proceso, en el ahora. No seré más feliz cuando gane y tenga éxito»
Descargar Word. «Quisiera abrirme a la fuerza de la voz de Dios que clama dentro de mí por ser escuchada. Hace falta que cambie mis rutinas, que deje más espacio a Dios, que abandone las redes sociales»
Descargar Word. «La santidad no consiste en hacer obras maravillosas sino en vivir las cosas sencillas de una manera extraordinaria. La santidad a la que aspiro es vivir el presente sin angustiarme»
Descargar Word. «Quisiera preguntarme cómo son mis amores, ver si están sanos y ver si Dios está en ellos, si Él es el centro de toda mi vida. Quisiera pedirle a Dios que me regalara armonía en mi corazón»
Descargar Word. «Hablo y vivo desde mi verdad. Acepto mis errores y caídas, no me justifico, no busco culpables. Acepto que me difamen porque es parte de la cruz que me toca cargar»
Descargar Word. «Me gusta recordar estas palabras, liberar, sanar, limpiar, anunciar, resucitar. Son acciones que superan mi capacidad. No creo que soy yo. Yo sólo soy un enviado»
